El inicio de una nueva campaña es uno de los mejores momentos para comprobar si el seguro agrario continúa adaptándose a la realidad de la explotación.
Cambiar de cultivo, renovar el plástico, ampliar la superficie, instalar un nuevo sistema de riego o modernizar la estructura del invernadero son decisiones habituales que pueden modificar las necesidades de protección.
Renovar la póliza sin revisar estos cambios puede provocar que la producción o las instalaciones no estén correctamente declaradas. Estos son los principales aspectos que conviene comprobar antes de contratar el seguro.
1. El cultivo y el ciclo de producción
El cultivo previsto, la fecha de trasplante y el ciclo productivo determinan las opciones de contratación y las garantías disponibles.
Si se ha cambiado de pimiento a tomate, pepino, calabacín u otra producción, es importante comunicarlo para que la póliza refleje la situación real de la explotación.
2. La superficie cultivada
La superficie asegurada debe coincidir con la superficie realmente destinada al cultivo.
También deben revisarse las ampliaciones, reducciones o modificaciones realizadas en las parcelas para evitar diferencias entre la declaración del seguro y la explotación existente.
3. El rendimiento y el valor de la producción
El seguro debe dimensionarse teniendo en cuenta la producción prevista y su valor.
Asegurar por debajo de las necesidades reales puede dejar una parte importante de los ingresos de la campaña sin suficiente protección. Por eso, no conviene limitarse a repetir automáticamente los datos del año anterior.
4. La estructura del invernadero
La cosecha y la estructura son elementos diferentes. Asegurar la producción no significa necesariamente que estén protegidos el invernadero y sus instalaciones.
Conviene comprobar si se han declarado correctamente:
- La estructura.
- La cubierta y los cerramientos.
- Las ventanas y sistemas de ventilación.
- Los muretes, escolleras o elementos de protección.
- La antigüedad y características constructivas del invernadero.
5. Las instalaciones y equipos
Los sistemas de riego, cabezales, equipos de climatización y otros elementos incorporados a la explotación representan una inversión importante.
Si se han instalado o sustituido equipos durante el último año, debe revisarse su inclusión y valoración en la póliza.
6. Las garantías y franquicias
No todas las modalidades ofrecen la misma protección ni responden de la misma manera ante un siniestro.
Es recomendable conocer qué riesgos están cubiertos, qué franquicias se aplican y qué condiciones deben cumplirse para que la cobertura resulte efectiva.
7. Las modificaciones realizadas durante la campaña
La explotación puede cambiar después de contratar el seguro. Puede producirse una reposición, un cambio de cultivo o el levantamiento de la plantación inicial.
Cuando esto ocurra, es importante comunicarlo cuanto antes para comprobar si procede modificar la declaración de seguro.
Una póliza adaptada a cada explotación
No existen dos invernaderos iguales. La ubicación, el cultivo, la superficie, la estructura y las instalaciones determinan las necesidades reales de cada agricultor.
En Seguro Agrario Almería analizamos cada explotación de forma personalizada y ayudamos a revisar la póliza antes de contratarla. Nuestro objetivo es que el agricultor conozca qué está asegurando y disponga de una protección adaptada a su campaña.
Antes de renovar automáticamente, revisa tu explotación.
Contacta con Seguro Agrario Almería y estudiaremos contigo la protección de tu cosecha, tu invernadero y sus instalaciones.
Teléfono y WhatsApp: 622 632 606
Correo electrónico: invernaderos@seguroagrarioalmeria.es







